

Un pequeño pueblo medieval se ve, de la noche a la mañana, envuelto en un caso de asesinato.
Teresa Ortega, periodista de un diario comarcal, risueña, observadora y curiosa, será quién descubra el crimen. Por su conocimiento de la zona, le pedirán que ayude a los agentes de Homicidios a desenmascarar al culpable.
Entre esos agentes, se encuentra Tomás Berasategui, un inspector implacable, estricto; también atractivo y demasiado protector. Dos polos opuestos que chocan desde el primer minuto, que se repelen como el agua y el aceite.
Dos seres unidos por una obsesión; la de una mente enferma que se pasea por sus calles en una de las ferias más importantes del año a la que acuden miles de turistas de la región.
Esa sombra los sigue y la investigación se complica.
Pero no están solos, aunque ellos no lo sepan.
Dicen que no hay nada que incremente más el deseo que lo prohibido ni agrande más la obsesión que ser ignorado.



