
Houston, tenemos un problema y no me refiero a que me haya cargado la sala de ordenadores por meterme en una página de internet, sino a que, por lo visto, he abierto la caja de Pandora. Literalmente.
Por si esto no fuera poco, tengo a dos titanes dando la brasa, a un conjunto de dioses que piensan que los bichos merecen más respeto que los humanos y a una serie de demonios tratando de jugar “al corre que te mato conmigo”. Mi mejor amigo ha decidido que es un buen momento para mandarme a paseo y el tío buenorro del quarterback me dedica más atención de la que hubiera creído posible al principio del curso. Una atención no deseada, me permito añadir.
En fin, hasta aquí todo genial, ¿no?
(Reducida)




