Érase una vez un tal Dios del Amor, o Cupido, como
comúnmente suele llamársele que andaba haciendo fechorías por donde se le
antojaba.
Pero tantos fueron sus antojos que Zeus, desde el Olimpo, pensó que ya
venía siendo hora de pararle los pies a Don Caprichitos, pues culpa suya o
no, ya no había hueco para el amor entre los corazones de los
mortales.
¿Será Cupido capaz de aprender la lección y devolver el amor al mundo?
¿Podrá comprender algún día lo que realmente es el amor verdadero, la
esencia de su mismo ser?